Salva y Ana Mari cumplieron un sueño el día de su boda. La noche siguiente la pasarían por vez primera en su nuevo hogar, después de una celebración organizada a la medida de una pareja única y llena de matices. Nosotros, por suerte, estuvimos allí junto con Antonio F. Morenilla, y disfrutamos de una de las bodas más divertidas en las que hemos tenido la ocasión de trabajar. Su reportaje de fotos de boda respira de esa esencia. Es íntimo, personal y divertido. Es su reportaje.
Flamenco. Puro flamenco. Ana Mari es bailaora, y Salva cantaor “aficionao“, como él me recuerda cada vez que le pregunto. Son lo que quieren ser, y van a convertirse en una pareja inolvidable dentro de nuestro portfolio. Con ellos surcamos la aventura de sobreponernos a nuestro desconocimiento de un mundo apasionante y visceral. Hicimos un preboda cercano, una boda memorable, y unas fotos de postboda en una bodega de Jerez. Ahora publicamos este diario visual con la ilusión entre los dientes, y con la seguridad de que estaremos cerca. Siempre.
Esther y Javi, Paraísos Artificiales.












































Fotografía: Paraísos Artificiales.
Peluquería y maquillaje: José Antonio Ramos Peluqueros.
Celebración: Cortijo de Ruiz Miguel.
Vídeo: Moreh Productions.
Cante en la ceremonia: Ver en Youtube.
…las flores esparcen | agua inesperada | en mi manga, | agua inesperada | fría y limpia | como nieve | mientras espadas | afiladas como tallos | entran contra tu pecho | y las dulces rocas salvajes | caen encima | y | nos encierran. Charles Bukowski

Tere y Álex son como de la familia. Su reportaje de fotos de boda en Algeciras, en la capilla de San Isidro, fue tan personal y desenfadado como ellos. No desaprovechamos ningún momento para una sonrisa, un abrazo o una confidencia. Las fotos de postboda las hicimos en Tarifa, en la playa de Punta Paloma, y hemos hilvanado ambas historias, porque son una sola.
Una pareja transparente se merece un reportaje transparente, y hemos puesto todo de nuestra parte para devolveros en forma de fotografía cada sentimiento que hemos recogido de vosotros y de los vuestros, desde la boda de Arantxa y Rafa, pasando por la de Aída y Carlos, la de Valvi y José María, hasta llegar a la vuestra. Al novio más espontáneo del mundo, y a la novia más guapa del Universo. Para lo que necesitéis, ya sabéis que tenéis un hueco en Paraísos Artificiales. Silbad, y aparecemos.
Esther y Javi, Paraísos Artificiales.

























































Macarena y Carlos. Únicos. Él es seguro y templado. Ella es tímida, aunque saque a menudo el espíritu alocado que lleva dentro. En este reportaje de fotos de postboda en La Alcaidesa, cerca de Sotogrande, nos lo pasamos genial. Teníamos tiempo suficiente como para relajarnos y evadirnos de nuestras ajetreadas vidas de empresarios. Cada uno defiende su aventura con uñas y dientes, y juntos no paran de dar vueltas alrededor del mundo, como si quisieran encontrar un paraíso que ya poseen.
En Cádiz existe un nosequé que compartimos todos los que por cualquier motivo terminamos tropezando. Es el sol, el sentido del humor, las ganas de disfrutar del día y de la noche. Las ganas de vida, en general. Es muy ilusionante retratar a través de fotografías de boda ese sentimiento. Son sensaciones que nos convierten en amigos de nuestros clientes, y que hacen que cada vez disfrutemos más con nuestro trabajo, que en estos momentos no es más que el arte de inmortalizar amores de verano. Hermosos amores de verano.
Esther y Javi, Paraísos Artificiales.












Miroslava y Vicente son una pareja peculiar. Ella es una venezonala portuguesa (y viceversa) y él un madrileño mezcla de cualquier cosa imaginable, porque tienen duende, simpatía y rebosan amor del bueno. Hicimos este reportaje de fotos de boda en Rota (Cádiz), en el Hotel Playa de la Luz, un sitio maravilloso, donde compartimos sueños e ilusiones.
Miros se trajo a un buen puñado de familiares y amigos que, junto con la gente de Vi, convirtieron el enlace -y las fotografías de su boda- en una colección de imágenes cosmopolitas, frescas y desenfadadas. Gracias por eso chicos, por hacernos sentir parte, por sonreir cada vez, por ser como sois.
Por suerte, tuvimos un hueco para hacer un reportaje de fotos de postboda un par de días después en Jerez (Cádiz), entre girasoles y molinos de viento. Un lugar perfecto para reposar tanta felicidad acumulada durante días, y hacer balance de su amor, y de su futuro como marido y mujer. Esperamos que todo os vaya más que perfecto.
Esther y Javi, Paraísos Artificiales.


















UnionWep es el nombre comercial de la Union Wedding Photojournalists Europe, una asociación que reúne a los mejores fotógrafos de bodas de España, y que se ha convertido en este país en uno de los mayores exponentes de la Fotografía Artística de Bodas (en la que Paraísos Artificiales cree a pies juntillas). Tenemos la suerte de formar parte de este grupo de profesionales desde hace apenas seis meses y esta mañana, desde la organización, nos han dado la estupendísima noticia de que, entre las diez categorías de sus premios anuales, hemos ganado dos (Publicaciones de Oro en ‘Retrato’ y ‘Detalles’) y hemos sido finalistas en otras dos (‘Reportaje’ y ‘Blanco y Negro’). Esther ya había conseguido premios en su fotografía más personal, pero era la primera vez que nos presentábamos a un concurso específico de bodas; sobra decir que estamos más que felices con el resultado. Este reconocimiento se une al de nuestros clientes que semana tras semana nos regalan su ilusión, sus sonrisas y toda su complicidad. Ese es el mayor premio. Pero los de UnionWep tampoco están mal…
Las fotografías las hicimos en las bodas de Mari Carmen y Miguel (las dos premiadas) y Natalia y Nacho (las dos finalistas), ambas en Cádiz, así que muchísimas gracias a ambas parejas por compartir con nosotros todo su ingenio, su paciencia y sus ganas de hacer, junto a PARAÍSOSARTIFICIALES, el mejor reportaje posible.
Esther y Javi, Paraísos Artificiales.




Benditos Nacho y Natalia. Teníamos unas ganas locas de colgar en la web este reportaje postboda en la playa de Bolonia, en Tarifa, para compartirlo con una pareja que ya es especial para nosotros. Qué bien nos lo pasamos una tarde cualquiera de primavera, explorando por lo que queda del Imperio Romano en el Campo de Gibraltar. Estuvimos paseando, riendo, disfrutando de la fotografía de bodas, de la felicidad compartida, y proponiendo cada cosa que pasaba por nuestra mente. De esta complicidad hablo cuando hablo de complicidad con todas las parejas que contactan con Paraísos Artificiales.
Después de hacer las fotos en las ruinas de Baelo Claudia, fuimos con el coche hacia la playa de Bolonia para continuar con el reportaje postboda. Como decía, estas fotografías eran diferentes, pues este tipo de sesiones son especiales para los novios que, de alguna manera, confirman su amor semanas después de su boda. Por eso el tiempo se pasó rápido y veloz. Tanto Nacho como Natalia también estaban tan predispuestos como de costumbre y corrieron, se besaron, e hicieron todo lo posible para que un día cualquiera de primavera se convirtiera en uno de los días que van a recordar siempre. ¡¡Que os gusten las fotos!!





































Este reportaje de fotos de boda en Tarifa lo estábamos esperando con especial impaciencia porque sabíamos que tanto Nacho como Natalia lo iban a afrontar con tantas ganas e ilusión como nosotros. Hemos estado entre ayer y hoy seleccionando fotografías para el concurso de UnionWep, un directorio de fotógrafos europeos que año tras año juzga nuestro trabajo, y como es la primera vez que participamos en un concurso específico de fotografías de bodas, estamos especialmente motivados. Queremos estar a la altura de los mejores, sobre todo para encontrar clientes como Nacho y como Natalia, que vivan el reportaje de su boda (en Cádiz, Tarifa, Madrid o dónde quiera que el viento nos lleve) con tanta intensidad, amor y simpatía.
Y es justo en estos momentos cuando me acuerdo de tantas y tantas parejas (prácticamente todas) que, tal y como han hecho Natalia y Nacho, también consiguieron que nos sintiéramos parte de su boda, parte de su familia, parte de su vida. Manolo y Almudena, Silvana y Juan Carlos, Jimena y Cristian, Arancha y Rafa, Jesús y Gema, Isa y Sergio, Vane y Jero, Valvi y José María, Juando y Érika, Davinia y Miguel, Manuel y Jenni, Aída y Carlos y unos puntos suspensivos grandes como la Catedral de Cádiz, donde hicimos nuestro último reportaje de bodas y donde Lorena y Manolo, de nuevo, nos hicieron sentir orgullosos de ser fotógrafos de boda.